Eugenio Sánchez Lozano trazó el vestíbulo con esmerado cuidado y gusto estético, se inspiró en el estilo modernista como se aprecia en cada una de las imágenes que se presentan de este conjunto. Al analizarlas con cierto detenimiento, en primer lugar la puerta de madera en la que ya aparecen los rasgos característicos de dicho estilo, con la combinación de hierro y cristal, los que fueron nuevos materiales desde la Revolución Industrial. Hay que destacar el delicado trabajo con el que se decoró este picaporte.
En segundo lugar, y tras cruzar la puerta de acceso, se llega al vestíbulo, que se diseñó para ser un espacio en el que confluyeran otras dependencias del Centro, que actúa como un distribuidor. En él se observa el juego de tonalidades que se han empleado, tanto en las paredes y la escalera, como en el pavimento, con objeto de embellecerlo, para lograrlo se han empleado diferentes tonos de mármol blanco y del elegante negro Marquina, que es un mármol calcítico difícil de encontrar. Tiene un intenso color negro que contrasta con las vetas blancas que le recorren. Una de sus características más apreciada es la dureza, por lo que es difícil de romper por golpes.
La escalera es de ida y vuelta, es decir de dos tramos, que se apoya en un descansillo volado o en vuelo como se percibe en la imagen. Hay que destacar el pasamanos de madera sostenido no en los típicos balaustres, sino en un nuevo diseño inspirado en el primer escudo del Instituto, como se puede apreciar, lo que hace que sea un diseño muy personalizado.

Es necesario apreciar las vidrieras tanto de la puerta de entrada como la que se encuentra frente a ella, para dar mayor sensación de profundidad al vestíbulo. El aspecto a destacar es su riqueza cromática lograda por la combinación de colores. Son vidrieras emplomadas, de líneas rectas, en las que se ha empleado el vidrio impreso, por lo que se reduce su transparencia, aunque se consigue dar ligereza y colorido a las vidrieras de la puerta de entrada, y claridad al tramo de la escalera en el que se instaló la gran vidriera.
Del techo de escayola pende la lámpara de araña de bronce con colgantes de vidrio llamados caireles, característica del Modernismo. Este tipo de lámpara, en menor tamaño, se encuentra también en la Sala de Música, en el pasillo que conduce a lo que fue el aula de castigados, después aula cero, actualmente aulas y en el pasillo de la Capilla-Museo.